jueves, 21 de marzo de 2013

Capítulo 1 :)

-Cuenta Ainhoa-
Desde muy pequeña, pasaba los veranos con mi madre y el resto del año con mi padre, y realmente agradecía eso. De todas maneras, en los veranos casi nunca veía a mi madre. La razón por la cual la juez le dio mi custodia a mi padre cuando yo solo tenía un año era que su disponibilidad para mí era mucho mayor que la de mi madre, mucho mayor.
Mi madre era una afamada cantante, modelo, compositora a la que le importaba una mierda, si hablamos vulgarmente claro. Mi madre estaba entre los 10 famosos más ricos del mundo, y eso era un horror. Los veranos los solía pasar en Los Ángeles, donde mi madre tenía una enorme mansión, de la cual no salía por miedo a salir en todas las revista y que la gente se acercase a mí solo por quien es mi madre, y no por mí.
Normalmente vivía en Londres, en una casita normal, en un barrio normal, rodeada de gente normal. Por si no os dais cuenta, amo la normalidad. Ahí nadie sabía quien era mi madre, solo mi mejor amiga, Cris, que era mi mejor amiga antes de que mi madre fuese famosa. Era la única persona en la que podía confiar realmente.
¿Realmente? Yo no conocía a mi madre. Era una mujer horrible, y siento decirlo, pero es lo que siento. Solo pensaba en que me juntase con adolescentes famosos, por que según ella la gente normal como Cris, María, Sandra o Laia no debía estar a mi lado, por que yo era su hija. Y en esos momento a mi me daban ganas de darle un guantazo a mi propia madre. Siempre estaba de gira mundial y cuando iba en verano me tocaba quedarme con Nana, mi niñera desde que nací, y la mujer que se encargaba de preocuparse de mi y de cuidarme cuando iba mientras mi madre estaba tonteando con famosos, cantando en un escenario o firmando discos, que parece ser que es más importante para ella que su propia hija. Ya solo le falta decirme a la cara que no me quiere.
Mi padre estaba super enamorado de mi madre, hasta que se hizo famosa poco después de nacer yo, y se convirtió en otra persona, lo que hizo desenamorar a mi padre. Sinceramente, la decisión de mi padre fue la mejor. Eran tan diferente... Y cuando mi padre me contaba cosas de cuando yo era pequeña, cuando me decía como me cuidaba mi madre, eso me parecía menos real que los cuentos. Mi padre me decía que éramos la familia perfecta, hasta que la maravillosa y a la vez maldita voz de mi madre arruinó todo. Mi padre trabaja en un supermercado por las mañanas mientras yo iba al instituto. Pasábamos mucho tiempo juntos siempre, éramos dos gotas de agua. Los dos vivíamos junto a mi abuela y mi hermana mayor Teresa. Adoraba vivir en Londres con mi familia, sin tener que esconderme de nadie, con mis amigos, con la gente a la que le importo. Pero todo cambiaba tanto cuando iba a LA... Estaba obligada a ser alguien que no era, y eso iba en contra de mis principios.

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